Star Wars: el despertar de la fuerza

Una nueva esperanza. Parte II

star-wars_final_movimiento_maslento

Con el estreno de El despertar de la fuerza, la oposición entre defensores y detractores de Star Wars ha vuelto a encandecer. El principal argumento con el que estos últimos, bastante menos numerosos, defienden su postura para no darle una oportunidad al episodio VII es que no profesan demasiado interés por este tipo de películas “espaciales”. No obstante, a estas alturas, no resulta necesario demostrar que La guerra de las galaxias va mucho más allá: situada en un universo paralelo —“una galaxia muy, muy lejana”—, se trata de una historia épica en la que, a lo largo de las aventuras de tres generaciones, se enfrentan el bien contra el mal, el equilibrio contra el lado oscuro de la fuerza, el poder opresor del Imperio contra el espíritu demócrata de la República.

Pero esta disputa no ha sido la única que se ha levantado en torno a la saga galáctica, ya que de todos es sabido que un sector de los más fieles devotos de las entregas originales no se sintió demasiado satisfecho con las licencias de los tres primeros episodios. Se puede incluir a J. J. Abrams en este grupo, quien ha plagado la película que dirige de referencias al pasado para invadir a los fans con una ola de emocionante nostalgia que, sin embargo, peca de agarrarse demasiado a Una nueva esperanza (George Lucas, 1977). De esta manera, si bien recuperar a las grandes figuras y vincularlas con una elegida de linaje aparentemente humilde que, habitante de un planeta que bien podría ser Tatooine, traerá el equilibrio a la fuerza al enfrentarse a un villano al que seguramente le unen lazos sanguíneos (y que, por cierto, más parece sufrir una crisis de rebeldía adolescente contra la autoridad paterna que una seducción por el reverso tenebroso) ahonda en el dramatismo épico, su argumento, excesivamente diluido en los efectos de acción y basado en la búsqueda de unos planos para encontrar a un maestro dado a la fuga, en la destrucción de una Estrella de la Muerte multiplicada por cinco, y en una incipiente historia de amores reñidos con alguien que, a punto de abandonar, se incorpora a la causa en el último momento, empobrecen el conjunto del film.

Sin embargo, confiemos en los horizontes abiertos, este es sólo el comenzar de una nueva trilogía.

Punto fuerte: El final. Toda saga épica necesita el sacrificio del héroe.

Punto débil: La poca originalidad argumental.

Puntuación: ★★★☆☆

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s